No es que sea mi trabajo es que es mi idioma

09 de Fevereiro, 2018 - General - Comentário -

Muy buenas amigos!!!

Hay una frase de una canción de Alejandro Sanz que nos "resume" un poco:

"No es que sea mi trabajo, es que es mi idioma"

Lo cierto es que nuestro idioma preferido para expresarnos es la fotografía, es con el que nos sentimos más cómodos y con el que damos todas las explicaciones de nuestros sentimientos, de nuestras pasiones, de nuestras inquietudes, en resumen, de nosotros mismos. Pero, en este caso, y, sin que sirva de precedente, lo haremos mediante el idioma escrito.

Hoy no publicaremos ninguna foto con este post, sólo lo que nosotros entendemos qué significa nuestro trabajo para nosotros. Nuestra idea con esto es compartir con vosotros y con todos aquellos que piensen que podemos colaborar en sus recuerdos, cuál es nuestro concepto, cuál es nuestra alma a la hora de ponernos detrás de una cámara...

Nosotros, en la mayoría de los casos, hacemos retratos. Retratamos a personas, personas por las cuales sentimos un profundo respeto y de las que nos sentimos cómplices.

Para hacer un retrato de una persona es imprescindible, para nosotros, conocerla y repetarla. En eso radica el éxito o fracaso de un buen retrato, de una buena fotografía. Del conocimiento de la persona surge la fotografía que la refleja a ella, que muestra su identidad, que la desnuda hacia los demás, que dice quién es, sus valores, sus ilusiones, sus inquietudes, sus miedos... Es decir, del conococimiento surge la fotografía, el retrato.

Esos son los pilares de nuestro idioma, son las letras con las que enfocamos un trabajo nuevo, un retrato, una boda, una comunión... una fotografía de personas.

Eso nos lleva a que, siempre que contratamos un trabajo, insistimos en charlar un rato, para saber, para conocer, para entender. Sólo así conseguimos un trabajo satisfactorio para nosotros y para nuestros clientes.

Oscar y Amparo

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